martes, 20 de noviembre de 2012

Endodoncia


La endodoncia se basa en la extracción del paquete vásculo-nervioso que se encuentra en el interior del diente y es el causante del dolor dentario. Por medio de instrumental especial se limpia el interior del diente dejándolo libre de infección. Cada diente tiene en su interior una rede de vasos que se distribuyen dentro del diente formando una red de conductos. La endodoncia pretende limpiar cada conducto y dejar el diente apto para su posterior restauración.
Corresponden a todo tratamiento que se realiza en el complejo dentino-pulpar de un órgano dental. Podría decirse que abarca desde una protección pulpar directa terapéutica hasta la extirpación total del contenido del conducto (nervio del diente). Se aplica en piezas dentales fracturadas, con caries profundas o lesionadas en su tejido pulpar en las que se da una sintomatología característica pulpitis (dolor agudo, fuerte y constante). Esta lesión puede ser reversible (con maniobras endodónticas de protección pulpar puede revertirse el proceso inflamatorio pulpar) o irreversible, cuando la única opción terapéutica es la extirpación total de la pulpa dental, y la obturación tridimensional del conducto dentario. También se realizan biopulpectomías totales en piezas dentarias con fines protésicos (Prótesis fijas).
Se realiza el acceso a la cámara pulpar y se procede a realizar una remoción de la pulpa de forma manual. Después se limpia, agranda y moldea es decir el saneamiento medicamentoso en la cámara pulpar y en los conductos radiculares, para luego proceder a su obturación. Se restaura o reconstruye el muñón dental con resinas u otros materiales de reconstrucción y en ocasiones es necesario colocar un perno, poste o núcleo colado y finalmente se recubre con una corona si fuera necesario pero de forma sumamente deseable en piezas posteriores debido a la gran carga masticatoria que realizan diariamente y que podría terminar en fractura del diente tratado.

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