Los enjuagues bucales buscan nuestra higiene dental, pero además hay que tener presente que su uso excesivo puede producir irritaciones en diferentes zonas de la boca ya que muchos de ellos están elaborados con alcohol.
El alcohol, desde hace más de 60 años, forma parte del enjuagues bucales como conservante y como vehículo disolvente de otros ingredientes: antibióticos, antifúngicos, astringentes y antiinflamatorios. Complementariamente, aporta al colutorio sus propiedades antisépticas.
Los enjuagues con alto contenido en alcohol, al ser astringentes, pueden producir sequedad de los tejidos orales al modificar la cantidad y calidad de la saliva, lo que aumenta la probabilidad de sufrir caries dental.
Provoca dolor en la boca según la cantidad de alcohol presente en el colutorio y a la duración del enjuague. Por lo general, niveles de alcohol inferiores al 10 % no suelen producir sensaciones dolorosas.
Lesiones en la mucosa de la boca. Según estudios, se han observado alteraciones en la mucosa bucal en personas que han usado colutorio con un 25 % o más de alcohol, como desprendimiento del epitelio, ulceraciones en la mucosa, gingivitis y petequias.
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